Make your own free website on Tripod.com

Elefantes

Elefante
Nombre común del mamífero terrestre más grande que vive hoy en el mundo. En el pleistoceno (véase Cuaternario), se extendía por todos los continentes, excepto la Antártida y Australia. Hoy sólo quedan dos especies vivas de elefantes: el asiático o indio, que vive en la India y en el sureste de Asia, y el africano, que habita en la mayor parte del África subsahariana. Ambas especies ocupan hábitats muy variados: bosques tropicales, zonas de sabana, desiertos, estepas, valles de ríos y laderas de montañas, hasta alturas de 3.000 m, como el elefante africano en los montes Kenia y Kilimanjaro. La especie asiática mide unos 3 m a la altura de la cruz, mientras que la africana mide 4 metros. Entre los representantes primitivos de este grupo están los mamuts, que alcanzaban los 4,5 m de altura y los mastodontes, algo menores; ambos sobrevivieron hasta los tiempos del hombre paleolítico, que dejaron constancia de la presencia de estos animales a través de las pinturas rupestres.
Trompa
La trompa es la característica más notable de la anatomía del elefante. Es el resultado de la transformación del labio superior y de la nariz en un órgano alargado, muscular y carente de huesos. Este apéndice nasolabial es utilizado para arrancar hierbas y hojas con las que alimentarse o para succionar agua. Los elefantes actuales comen un promedio de unos 225 kg de materia vegetal al día y beben hasta 190 litros de agua. Con la trompa, que en el elefante africano termina en dos prolongaciones digitiformes y en el asiático en sólo una, el animal es capaz de coger con precisión y hasta con delicadeza, cualquier objeto pequeño, como puede ser una hoja o una baya caída al suelo. Además es un órgano muy sensitivo capaz de percibir olores y sabores. También utilizan la trompa para emitir sonidos, derribar árboles, desgarrar vegetación o como pulverizador en los baños de polvo. Los elefantes llenan la trompa con polvo, que recogen en los nidos de las termitas o en zonas con tierra muy fina, para pulverizarse con él la piel del cuerpo; los dos tabiques nasales son independientes y están modificados para soportar el contacto del polvo sin que éste afecte a la capacidad olfativa y gustativa de la trompa.
Colmillos y dientes
Los colmillos del elefante, que están profundamente encajados en el cráneo del animal, son en realidad dos incisivos superiores muy alargados. Se han medido colmillos de hasta 3,5 m de largo. Los elefantes comen tallos, hojas, hierbas fibrosas, cortezas, bulbos y hasta madera, todos ellos alimentos de valor energético bajo, por lo que se ven obligados a triturar y a masticar grandes cantidades de comida al día, lo que supondría que sus dientes se desgastarían pronto y en poco tiempo. El elefante ha resuelto este problema reemplazando los dientes desgastados por otros nuevos. Los elefantes tienen cuatro molares, dos en la mandíbula superior y dos en la inferior; consisten en una estructura de unos 30 cm de largo y unos 10 cm de ancho. Las crestas de los molares del elefante asiático son estrechas y de contorno ondulado, mientras que las del africano no son onduladas y tienen forma de lazo. Los primeros molares aparecen a los 13 o 15 años y cuando se desgastan son reemplazados por unos nuevos (cuando el animal tiene entre 28 y 30 años); los segundos molares también terminarán por desgastarse y de nuevo serán sustituidos por otros molares, esta vez los últimos, que hacen su aparición a los 40 años de edad del animal y que no se desgastarán hasta los 60 o 70 años, momento en el que el elefante muere por ser incapaz de triturar la cantidad de alimento suficiente para sobrevivir.


Ver más imagenes... Ver más imagenes... Ver más imagenes...


Regresar al Menú Principal